10/5/17

Porque no todo va a ser bueno...

¡Buenas tardes!

Llevo mucho, pero mucho mucho, tiempo dándole vueltas a esta entrada. La principal duda que tenía era “¿la hago o no la hago?” pero hoy me le levantado con la decisión tomada y aquí estoy. Hoy os quiero hablar de tres autores que me han decepcionado, no como escritores pero sí por el trato que he tenido con ellos.

Una de las cosas maravillosas que me ha aportado el blog es que he podido conocer a algún autor personalmente. En la gran mayoría de los casos, he descubierto que detrás de las novelas hay grandes personas con ilusiones, sueños y con buen corazón. Pero en tres ocasiones me he topado con autores que me han decepcionado.

El primero fue Marcos Chicot (sí, el finalista del Premio Planeta de 2016). Si buscáis en mi blog, veréis que antes de que fuese conocido, ya reseñaba yo sus novelas y lo daba a conocer (dentro de las limitación de este pequeño blog). Marcos me enviaba sus novelas y me pedía el favor de leerlas y reseñarlas. Era un autor poco o nada conocido, con buenas novelas y que realizaba una bonita obra social con las ventas de sus novelas. Así pues, un día, más de un año antes de ser finalista de tan prestigioso premio, le pedí si podía enviarle cuatro o cinco preguntas como entrevista y que entrara a formar parte de mi sección “Convensando con…”. Me sorprendió muchísimo que me diera un no rotundo y contundente. No tenía tiempo.

Imagino que estaría en pleno proceso de escritura de su aclamada novela, El asesinato de Sócrates, pero ¿de verdad no tenía diez minutos para contestar a unas preguntas de una persona que llevaba años leyendo y reseñando sus novelas? Pues me dolió, la verdad. Por supuesto, todo el mundo es libre de hacer lo que le plazca pero duele que después de dedicarle tanto tiempo a sus novelas él no tuviera tiempo para contestar esas cuatro o cinco preguntas. Por supuesto, me he negado a leer su última novela y tampoco leeré las siguientes.

La segunda autora fue Victoria Álvarez. Me encantó su trilogía, Dreaming Spires, (en el blog está reseñada y podéis constatar que me encantó). Después del chasco con Marcos Chicot, varios meses después, me decidí a pedirle si podía enviarle cuatro o cinco preguntas para entrevistarle. Me contestó que sí, que estaría encantada. Imaginaros mi alegría. Le envié cuatro preguntas y me contestó que me las respondería lo antes posible. Semanas después, cuando reseñé la última entrega de la trilogía, me dijo que se había olvidado pero que me contestaría a las preguntas en breve. Hasta hoy. Respuesta cero.

No tengo claro si volveré a leer alguna novela suya. Ya veremos cómo reacciono en su momento.

Ahora, me da miedo pedirle a ningún autor si quiere formar parte de “Conversando con…” porque no quiero llevarme más decepciones. 

El último autor fue Luis Zueco. Me envió un email para ofrecerme su última novela, La Ciudad. Le comenté que me encantaría pero que no había leído la primera parte. “Tranquila”, me dijo, “aunque es la segunda parte de una trilogía lo único que las une es que están ambientadas en la Edad Media pero no comparten personajes ni acción”. Acepté entonces y quedamos en que la editorial me mandaría un ejemplar. Un mes después, le escribí diciéndole que no había recibido nada, quizá se había perdido en Correos… Pues nada, que no me respondió. Supongo que la editorial tendría los ejemplares ya asignados pero ¿tanto cuesta decir “Perdona M.Carmen, pero la editorial ya tiene los ejemplares para reseñas asignados y no me permite repartir más?” Una aquí lo entiende y no pasa nada. Pero no contestar y hacerse el loco… pues no, no gusta.

Está bien no querer leer alguna novela porque no me atraiga el argumento o no sea mi género preferido, pero porque el autor me ha hecho un feo… pues no, prefiero ahorrarme el disgusto.

Que sí, que yo entiendo que ellos tienen su vida, su timing de entrega, sus editores, sus eventos y sus presentaciones pero también aquí, detrás del blog hay una persona. Una mujer que trabaja fuera de casa, que tiene un hijo y una familia, que tiene tiempo limitado para leer y que escribe este blog porque quiere y le satisface, no por dinero ni para hacerse famosa, y que tiene su corazoncito al que se le hace daño si se le hacen desplantes.


Y ya está ya lo he soltado. Ahora a seguir leyendo y a disfrutar tanto del blog como de las lecturas que me esperan.

Besotes y Felices Lecturas.